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Quedarse embarazada con ciclos irregulares


Un punto muy importante  a tener en cuenta, al comenzar con una nueva entrada a nuestro blog es que, para la inmensa mayoría de las mujeres que tienen ciclos menstruales irregulares, es posible quedarse embarazadas y llevar a término su embarazo sin ningún tipo de problemas.

Un hecho que vemos muy a menudo es que algunos especialistas, ya de entrada, ponen en sobreaviso a las mujeres con ciclos irregulares de que van a tener dificultades a la hora de quedarse embarazadas, y esto…¡hay muchas maneras de decirlo!... el tema se puede explicar o, por el contrario, simplemente “dejarlo caer”… Esto puede influir negativamente, y puede ayudar a que se cumpla ese fatal pronóstico. 

Pero…¡no dejes de visualizar tus sueños si quieres alcanzarlos!. Ten presente que, la predisposición psicológica es una amenaza bastante superior que el hecho de tener ciclos irregulares, ya que posiblemente va a ser un factor decisivo a la hora de incrementar la ansiedad, las preocupaciones y el estrés de la mujer que decide buscar un embarazo.

No pienses que eres de la excepción a la regla general. De hecho, es bastante común que muchas mujeres no sepan cuándo les va a bajar el período.

Lo primero que debe hacer una mujer que esté intentando quedarse embarazada, es consultarlo con un especialista, el cual le pedirá unas analíticas de sangre para saber si está ovulando.

El especialista puede recomendar algunos medicamentos hormonales para regular la menstruación y para estimular la ovulación, aunque también puedes lograr fantásticos resultados utilizando una buena medicina alternativa, como homeopatía, acupultura o terapia neural. 






Breve pincelada sobre los métodos más comunes para detectar la ovulación



Cuerpo

Como te venimos indicando, uno de los trucos más seguros para conseguir tu embarazo es entender como funciona,  qué proceso exacto sigue tu ciclo ovulatorio (identifica la diferentes etapas por la que pasa tu ciclo) y actúa consecuentemente con ese conocimiento.

Debido a que, como regla general, se libera un único óvulo en cada uno de los ciclos menstruales de la mujer, y ese óvulo tiene una vida de tan sólo unas 24-48 horas, el margen para coincidir espermatozoide y óvulo, es muy pequeño.

Ten también presente que la ovulación no sólo varía de unas mujeres a otras, sino que también puede variar de un ciclo a otro en una misma mujer.

De todos modos, tú puedes aumentar tus posibilidades para quedarte embarazada, aprendiendo a detectar el momento exacto de tu ovulación, esto lo puedes lograr si te familiarizas con los cambios que se van produciendo en tu organismo a lo largo de tu ciclo menstrual.

Un dato importe a tener en cuenta es que, tu momento más fértil comienza unas 18 horas antes de que se produzca tu ovulación, por tanto, vamos a repasar los métodos más usados para saber cuando se produce ese importante proceso.

Uno de los métodos que suele resultar más efectivo para predecir el período fértil en la mujer, es el método SINTOTÉNICO, que consiste en la combinación de varios indicadores, científicamente reconocidos, como son: el control de la temperatura corporal basal (TCB),  el examen del flujo vaginal y los cambios que se van produciendo en el cuello del útero (también llamado cérvix).


Un poco de práctica te ayudará a saber reconocer cada uno de los cambios que se vayan produciendo en tu cuerpo, lo cual te supondrá una gran ayuda para saber reconocer el momento de tu ovulación.

Empezamos con concretar un truco muy efectivo: la etapa fértil de la mujer se caracteriza por la presencia de moco cervical, por las características concretas del cervix, que van a proporcionarte unas sensaciones y tienen una apariencia determinada. El final de la etapa fértil se caracteriza por la elevación de la temperatura corporal basal, la que indica que la ovulación ha ocurrido.






No desperdicies tu período fértil


Algunas veces, podemos pensar
que es algo obvio y de sentido común que una mujer, que desee tener un bebé, empiece por conocer cuál es el momento más fértil para ella, sin embargo, las estadísticas nos demuestras que esto no es totalmente cierto, ya que hasta un 30% de las parejas se encuentran con dificultades para concebir, por el simple hecho de no conocer este dato y, como consecuencia, no mantener relaciones íntimas en el momento que son más fértiles.

Cuando hablamos de ovulación, hacemos mención al hecho de que uno de los ovarios libere un óvulo maduro; óvulo que tiene el potencial de ser fertilizado por un espermatozoide. Este óvulo baja por la Trompa de Falopio, hasta llegar al útero. Si llega al útero sin haber sido fecundado, muere y transcurridas unas dos semanas, te bajará la regla.  

De un modo genérico, el proceso y los tiempos (teniendo siempre presente la variación en la duración de los ciclos de cada mujer y  que la ovulación sea correcta) serían los siguientes:

El día 1 del ciclo, es el primer día de la menstruación.

Sobre el día 5 del ciclo, el óvulo empieza a crecer hasta conseguir el tamaño adecuado. Una vez alcanzado ese tamaño, hablamos de “óvulo maduro” y ese óvulo se desprende del ovario.

Entre el día 7 y el 12, el revestimiento uterino se prepara para la implantación del óvulo fecundado.

El día 14, el óvulo es liberado y baja a través de las Trompas de Falopio.  Si durante ese trayecto, un espermatozoide penetrase la membrana de ese óvulo, sería fecundado y, el siguiente paso, sería la implantación; implantación que se produciría  en ese revestimiento que se fue formando en el útero a lo largo del ciclo. Esto es lo que da como resultado el embarazo. Por el contrario, si el embarazo no se llegase a producir, te bajaría el período.



Por tanto, para  poder determinar cual es  el momento en que se produce tu ovulación, y de este modo, poder saber cuales son tus días más fértiles a lo largo de tu ciclo, tienes que conocer el momento de tu ovulación. Para ello, existen diversos métodos, de los cuales, puedes elegir el que mejor se adapte a ti.

Ahora podrás comprender mejor lo importante que es que tengas relaciones sexuales completas desde unos tres días antes de que se produzca la ovulación, el mismo día de la ovulación y un par de días después de ovular. 






Primer consejo: conoce tu ciclo ovulatorio



Como ya hemos comentado, aunque el hecho de quedarse embarazada, resulte un tanto complicado para muchas mujeres, también es cierto que existen muchas técnicas y diversos consejos que, si pones en práctica, pueden ayudarte a que tu tiempo de espera se acorte sustancialmente.

Entre las primeras recomendaciones que queremos poner a tu alcance, para que puedas quedarte embarazada rápidamente, o al menos, en el mínimo tiempo posible, es el análisis pormenorizado y conocimiento exhaustivo de tu ciclo ovulatorio. Si conoces el día exacto  del mes en el que se produce tu ovulación, y mantienes relaciones sexuales completas ese día, junto con los días anteriores y posteriores, las probabilidades de que te quedes embarazada se van a ver incrementadas significativamente.
Si tus períodos son regulares, te resultará mucho más fácil calcular tu período más fértil. Para calcular el momento de tu ovulación, sólo tienes que restar de 12 a 16 días a la fecha prevista para la próxima menstruación. Te damos algunos ejemplos a continuación:
En un ciclo que dure entre 23 y 25 días, la fecha prevista para la ovulación se producirá en el día 9 ó 10 del ciclo.
En un ciclo que dure 28 días, la fecha prevista para la ovulación se producirá en el día 14 ó 15 del ciclo.
En un ciclo que dure entre 30 y 35 días, la fecha prevista para la ovulación se producirá en el día 15 ó 16 del ciclo.
En cambio, cuando los ciclos son irregulares, es aconsejable realizar analíticas hormonales o utilizar algún test de ovulación, para conocer exactamente el momento en el que se produce la ovulación.
La fecundación se produce cuando uno de los espermatozoides consigue llegar y penetrar la membrana que recubre al óvulo. Ese óvulo tan sólo tiene una vida media de unas 48 horas, mientras que el promedio de vida de los espermatozoides, en el cuerpo de la mujer es de unas 72 horas. Por ello, el momento más fértil se produce en ese momento exacto en el cual se produce la ovulación, y se prolonga hasta, aproximadamente las 48 horas posteriores.

Es importante que mantengas relaciones sexuales, desde los tres días antes de que preveas el día de tu ovulación, hasta los dos días posteriores a que esta se produzca, te recomendamos que lo hagas en días alternos ya que de este modo daréis tiempo a que el conteo de espermatozoides en el líquido seminal se recupere adecuadamente. También es muy importante que tengáis en cuenta, que, antes de la proximidad a la ovulación, no debe transcurrir demasiado tiempo de abstinencia, ya que la calidad y cantidad de los espermatozoides puede verse afectada.

Otra forma de lograrlo es manteniendo relaciones sexuales unas tres veces por semana durante todo el ciclo, de este modo, aunque no conozcas exactamente el momento de tu ovulación, las posibilidades de que coincida el espermatozoide con el óvulo son muy altas. Esta técnica quizás resulte más pesada, pero es perfectamente válida.

Si sigues este sencillo consejo, tus posibilidades de que te quedes embarazada van a verse potenciadas.











Busca un enfoque integral y holístico


 Por tanto, si ya llevas cierto tiempo tratando de quedarte embarazada y ese embarazo no llega, quizás sea el momento de empezar a buscar la información necesaria y poner en práctica todos los  trucos y métodos naturales, y técnicas no invasivas que estén a tu alcance, y hacerlo de un modo integral y holístico, con el objetivo de poder dar a tu cuerpo todas las oportunidades posibles. Ese objetivo se logra cuando eres capaz de ayudar a tu propio cuerpo a relajarse y a estar perfectamente sano para lograr su máximo potencial, tanto físico como psíquico y así,  hacer posible que te quedes embarazada y lleves a término tu embarazo de la forma más segura posible, tanto para ti como para tu bebé.

El objetivo fundamental para ti, en este momento, debe de ser el cuidarte física y psicológicamente, ya que todos los órganos de tu cuerpo están interrelacionados entre ellos, lo que hace que cualquier trastorno, dolencia o mal funcionamiento de alguno de ellos, puede estar repercutiendo negativamente en tu aparato reproductor y hacer imposible que te quedes embarazada.

Debes tratar de encontrar las causas reales que te están impidiendo quedarte embarazada, debes descubrir la forma efectiva de tratar ese problema concreto y poner todos los medios a tu alcance para curarte y, de este modo, hacer que todos los órganos de tu cuerpo cumplan su trabajo adecuadamente y no interrumpan el ciclo normal de funcionamiento de todo tu organismo.


Te deseamos las mayores bendiciones en esta fantástica aventura, y ten siempre muy presente que... sino visualizas tu sueño, nunca podrás alcanzarlo...












Cuando empiezas a intuir dificultades para quedarte embarazada


Tú y tu pareja ya lo tenéis decido, habéis visitado a vuestro médico, abandonáis cualquier método anticonceptivo que pudieseis estar utilizando y día tras día buscáis ese embarazo tan deseado.

La vida humana comienza de un modo que, en un principio, no parece tan complicado: uno de los ovarios expulsan cada mes un óvulo, al mantener relaciones sexuales regularmente, propiciaremos a que miles de espermatozoides masculinos naden a toda velocidad al encuentro de ese óvulo y el que primero lo alcance, sólo tiene que atravesar su membrana y éste será fecundado. 

Todos conocemos parejas a las que el concebir un hijo les resulta muy sencillo, una vez que dejan de utilizar métodos anticonceptivos, lo consiguen en muy poco tiempo, algunas de un modo inesperado y sin ni siquiera buscarlo. Sin embargo, esto no es lo más habitual.

Según estudios llevados a cabo y según podemos comprobar día a día a nuestro alrededor o en nosotras mismas, sin ir mucho más lejos, las posibilidades reales de que una mujer se quede embarazada no son muy altas. Muchas veces, la idea tan popular de que es muy fácil quedarse embarazada, además de incierta, puede llegar a convertir el camino de la concepción en algo muy estresante.

A nuestro alrededor vemos como  amigas de la infancia, vecinas y demás conocidas van teniendo hijos. Los años van pasando y familiares y amigos empiezan a plantear  las típica preguntitas de tipo de “¿cuándo pensáis aumentar la familia”? “como sigáis así, se os va a pasar el arroz” “que los hijos hay que tenerlos de jóvenes, que después vais a parecer abuelos en lugar de padres”... Al principio, no pasa nada, pero poco a poco se van produciendo situaciones incómodas en el caso de que la pareja estén buscando un embarazo durante un tiempo y vea que no puede lograrlo.

 La ilusión que produce la llegada de un bebé, apenas puede ser comparada con cualquier otro hecho, y esa ilusión va desapareciendo a medida que transcurren los meses y en uno tras el otro va llegando puntualmente la regla (en muchos foros de internet que tratan esos temas de infertilidad le llaman “la guarry”). La pareja, especialmente la mujer comienza a estudiar concienzudamente sus tablas de fecundidad, cómo evoluciona su moco cervical o el cuello del útero, con el único objetivo de conocer cuáles son sus días fértiles y así mantener relaciones sexuales durante esa etapa de su ciclo para poder quedarse embarazada. Todo aquello que antes era mantener relaciones sexuales por el simple hecho de hacer el amor y poner en ello toda la ilusión para concebir un bebé, se van convirtiendo poco a poco en relaciones sexuales programadas, con el único objetivo de concebir ese bebé tan deseado. Todo esto hace que la preocupación y ansiedad aumenten, al ver que el deseado embarazo no llega. Poco a poco, las ilusiones y los intentos fallidos, pueden convertirse en situaciones frustrantes que llevan a cualquier pareja a estados de tristeza, nerviosismo y frustración.

Algunas veces, la larga espera provoca que el desgaste físico y mental para la pareja sea muy alto. En muchos casos llega el desaliento y  el desánimo, y ese temor junto con las angustias que esta situación produce, empiezan a manifestarse a nivel físico y psíquico. Como consecuencia, se diagnostican muchos casos de depresión, materializadas en reacciones de malhumor y  llantos frecuentes,  donde la mujer no sabe muy bien lo que le ocurre, su sensibilidad está flor de piel y cual pequeña cosa supone un motivo para manifestar tensión y malestar. 

En estos casos, como regla general, la reacción y  comportamiento de dos miembros de la pareja son diferentes. En el caso de las mujeres que transcurrido el tiempo no logran quedarse embarazas suelen sentirse tristes y decepcionadas y, en muchos casos culpables por no poder dar un hijo al matrimonio. Sin embargo, los hombres suelen mostrar que no tiene tanta importancia, con el objeto de animar a su pareja que está pasándolo tan mal.

Sin embargo, una reacción común a los dos miembros de la pareja es el hecho de tratar de ignorar los motivos que les están impidiendo poder concebir, en muchas ocasiones porque intuyen que uno de los dos, o quizás los dos pueden tener algún problema, y eso arrastraría a una culpabilidad añadida, junto con una serie de pruebas y tratamientos que prefieren evitar. Esto es especialmente complicado en el caso del hombre, que siente que se podría estar cuestionando su masculinidad, si se concluye que existe algún problema con sus espermatozoides o con su aparato reproductor.

Los problemas de fertilidad, si no cuentan con el tiempo y el diagnóstico apropiado, van a dificultar que se consiga un embarazo, por ello es importante que se consulte con un especialista, que estudiará los diferentes factores que pueden estar afectando a la infertilidad de la pareja, entre los que podemos destacar la edad o los antecede clínicos pertinentes si no se logra el embarazo después de transcurrido un año de intento (tiempo que se reduce en caso de que la mujer haya cumplido los 35 años de edad) ya que especialistas en el tema afirman que la mayoría de las mujeres sanas logran concebir una vez transcurrido un año de haber iniciado la búsqueda del embarazo.

 En USA, un 10% de las mujeres con edades comprendidas entre los 15 y los 44 años, tienen dificultades para poder concebir o para lograr llevar a término su embarazo. Como vemos, la dificultad para concebir es algo muy frecuenta y, muchas veces, poco comprendido que afecta en la misma proporción tanto a hombres como a mujeres y sus causas van desde factores físicos, emocionales o incluso psicológicos (estrés, incertidumbre, depresión...).